“Es, pues, la fe la certeza de lo que
se espera, la convicción de lo que no se ve.
Porque por ella alcanzaron buen
testimonio los antiguos.
Por la fe entendemos haber sido
constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue
hecho de lo que no se veía.” Hebreos 11:1-3
Tal vez seas un héroe o heroína veterano de guerra
y hoy te encuentres luchando con los síntomas de la post guerra; tal vez seas
un héroe o heroína anónimo luchando contra el cáncer, lupus, u otra enfermedad;
tal vez seas un héroe o heroína que lucha frente a abusos físicos y/o verbales;
tal vez seas un héroe o heroína que lucha con las adicciones; tal vez seas un
héroe o heroína que le da pelea a la vida, que lucha cada día para salir
adelante. Quiero proponerte que seas un héroe o heroína de la fe, creyendo que
la obra que Jesús hizo en la cruz ocupando tu lugar de condenación por causa de
tus pecados, te libra de la condenación al infierno. Padecí y padezco de muchas
aflicciones, pero hubo un día en la historia de mi vida en que me reconocí
pecador, un transgresor a las leyes de Dios, y me pregunte ¿quién me va a
librar de terminar así, condenado por la justicia de Dios? Y el Nombre de
Jesucristo resplandeció en mi mente, el mensaje del evangelio, la Buena Noticia
de Dios para el pecador que arrepentido ejerce fe en Jesús. Tal vez te
preguntes ¿Cuáles son las leyes de Dios?, Son los diez mandamientos, te
menciono algunos: Amarás a Dios sobre todas las cosas, no robarás, no mentirás,
no codiciarás, no adulterarás… ¿Te reconoces en falta con alguno? ¡Acude al
Señor! porque “Misericordioso y clemente es
Jehová; lento para la ira, y grande en misericordia.” (Salmo
103:8)