sábado, 10 de diciembre de 2022

Regalo inmerecido

 “Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.”  1 Corintios 1:21

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” Efesios 2:8-9


Estimado lector tal vez hayas vivido bastante tiempo, año tras año con un corazón endurecido, aborreciendo y siendo aborrecido por quienes te rodean, por causa del pecado que mora en ti y en ellos. Tal vez te preguntes: ¿qué es el pecado? pecado es transgredir las leyes de Dios como: amarás a Dios sobre todas las cosas, amarás a tu prójimo como a ti mismo, no robarás, no mentirás, no adulterarás; solo menciono cinco de los diez mandamientos ¿te reconoces en falta con ellos? Si tu respuesta es: sí, quiero decirte que Dios puede cambiar tu corazón de piedra (endurecido) por uno de carne, que ame a Dios. ¿Cómo es esto posible? Por la gracia de Dios, el mejor y mas grande regalo inmerecido que muchos desprecian. Debido a que eres un pecador rumbo a ser juzgado por las leyes de Dios y ser hallado transgresor culpable, mereces la condenación en el infierno. Pero Dios envió a su único Hijo Jesucristo a morir en una cruz, ocupando tu lugar de condenación, para regalarte la salvación de dicha condenación al infierno. Jesucristo siendo el Hijo de Dios murió crucificado por tus pecados, fue sepultado, mas al tercer día ¡resucitó!, todo conforme a las Escrituras, Él se presentó ante muchos testigos dando pruebas indubitables de su resurrección y en Él se anuncia perdón de pecados y justificación por la fe a todo el que cree. Porque agrado a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. ¿Crees esto?

sábado, 8 de octubre de 2022

Tres preguntas existenciales

¿De dónde vengo?

Cuando era un niño, en unas oportunidades les respondía a mis padres "yo no pedí nacer" y ellos me decían que no debía decir eso y ahora comprendo que tenían razón. No es solo por la concepción humana que venimos a este mundo, sino por la soberana voluntad de Dios que nos da la vida y la existencia. "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó." Génesis 1:27 Toda persona nacida en este mundo ha sido y será creada por Dios, y tiene un propósito en la vida, lo que me lleva a responder el segundo interrogante.


¿Para qué vivo?

Dios que es eterno creo el tiempo y nos concede el tiempo de vida aquí en la tierra, el cual disponemos para conocer al Dios de amor que envió a Jesús a este mundo para que por medio de la fe en Él seamos poseedores de la vida eterna. Jesús dijo:" Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" Juan 10:10. Toda persona que además de nacer de la carne nace espiritualmente, no será condenada, la muerte segunda no tiene poder sobre ella. Esto nos lleva al tercer interrogante.

¿A dónde voy?

Como ya mencione las personas que nacen dos veces (carnal y espiritualmente) vivirán eternamente en el reino de los cielos para adorar a Dios que nos creó y salvo. Pero también existe otro lugar donde los que no nacieron "de agua y del Espíritu" Juan 3:5 por no aceptar el mensaje del evangelio de Jesucristo, sufrirán la muerte segunda," donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga". Marcos 9:44

"El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza" Proverbios 1:7. Se sabio cree en Jesucristo 

sábado, 10 de septiembre de 2022

El Pan vivo

El pan hecho de cereales, que son la base de la pirámide nutricional, cuan necesario es para poder tener vida. El pueblo se había acercado a Jesús preguntándole que señales hacía, porque sus padres habían comido el mana (pan del cielo) en el desierto; Jesús entonces les declara que Dios les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendía del cielo y da vida al mundo. Ellos respondieron diciendo: Señor danos siempre de ese pan. Jesús les revela que Él era el pan de vida y aunque lo habían visto no creían, ¿Crees tú en Jesucristo? Él dio su vida al morir en la cruz ocupando tu lugar de condenación por causa de tus pecados (Transgresiones a la ley de Dios), fue sepultado mas al tercer día resucitó. Que no haya en ti un corazón duro de incredulidad, humíllate ante Dios y él te exaltará. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.  Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.  S. Juan 3:16-20 

martes, 9 de agosto de 2022

La misericordia

Misericordia significa compadecerse de las miserias del corazón. ¿Te has puesto a pensar cuantas miserias hay en tu corazón? Tales como: soberbia, orgullo, malos pensamientos, mentiras, robos, codicias, asesinatos. Sí, la Biblia enseña que si guardas enojo contra una persona, es como si la hubieras matado en tu corazón; o si miras a una mujer para codiciarla ya has adulterado con ella en tu corazón. Dios a eso lo llama pecado, pecar es transgredir las leyes de Dios y toda transgresión lleva en si castigo, la prisión de Dios, el infierno.

¿Te reconoces pecador rumbo a la condenación eterna?  ¿Sí es así? quiero que sepas que Dios en su misericordia y amor envió a su Hijo Jesucristo al mundo a morir en una cruz, ocupando tu lugar de condenación, siendo el sustituto que sufrió el justo juicio de Dios.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.(S. Juan 3:16-18)

Jesús resucitó y se sentó a la diestra de Dios para abogar e interceder por quienes creen con fe en Él.

miércoles, 20 de julio de 2022

¿Sabe por qué las personas rechazan a Jesús?

 Porque cuando nuestros primeros padres Adán y Eva desobedecieron a Dios por creer el engaño de Satanás, pecaron y así toda la humanidad fue vendida como esclava al pecado teniendo por amo al mismo Satanás.

Están cegadas y muertas espiritualmente cómo lo estuve yo. Por otra parte, en la mayoría de los casos, el hombre se deleita en el pecado porque éste tiene un agradable atractivo. Si fuera algo desagradable nadie lo practicaría.

La realidad es que un día tendrán que dar cuentas de sus actos pecaminosos a un Dios santo y justo. Por eso las personas se idean un dios a su criterio y conveniencia porque creen que de esa manera pueden huir de la ira de Dios. Pero lo cierto es que no podrán salvarse de esa forma y ni aun intentando justificarse por sus buenas obras.

Dios en su sabiduría pensó un plan para salvar al hombre y a la mujer y consistió en enviar a su Hijo Jesús al mundo a morir en una cruz siendo nuestro sustituto. Él pago con su vida la fianza para librarnos de la condena que merecen nuestros actos pecaminosos.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” Juan 3:16.

Por lo tanto arrepiéntase de sus pecados y crea en Jesús.

viernes, 13 de mayo de 2022

¿Por qué? y ¿Para qué?

¿Por qué?, porque Dios es Soberano.

¿Para qué?, para cuidarnos de nosotros mismos, para protegernos, para humillarnos, para exaltarnos, para guiarnos, para probarnos, para cosechar lo que sembramos, para recibir lo que merecen nuestros actos, etc…

Salmo 34:21 “Matará al malo la maldad, y los que aborrecen al justo serán condenados.
34:22 Jehová redime el alma de sus siervos, y no serán condenados cuantos en él confían.”

S. Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. 3:18 El que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 3:19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 3:20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. 3:21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.”

domingo, 24 de abril de 2022

La justicia

Cuando cualquier persona transgrede la ley y es atrapada por la policía, será llevada ante un juez, recibirá una condena y será llevada a la cárcel. Lo mismo sucede en el plano espiritual; cuando pecamos transgredimos la ley de Dios, los diez mandamientos, tales como: No mentirás, no robarás, no adulterarás, no codiciarás, etc… y merecemos una justa condena al infierno (la cárcel de Dios).

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” (Hebreos 11:1). En mi experiencia personal cuando me reconocí pecador tuve la total certeza y la total convicción de que por mis pecados iba a ser condenado al infierno; y me pregunte ¿Quién va a librarme de terminar así condenado? E inmediatamente recordé  ¡Jesucristo! Él ocupo el lugar de condenación que yo merecía. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (S. Juan 3:16)

A quienes creemos en Jesús, Dios nos declara inocentes porque el juicio recayó sobre su Hijo, quién soporto la condena de Dios en la cruz de vergüenza y dolor. Jesucristo murió, fue sepultado, mas al tercer día resucitó. Ahora está sentado a la diestra de Dios para abogar e interceder por todos los que ejercemos la fe en Él.

Es mi deseo estimado lector que creas en Jesucristo, porque ¿Si mueres hoy, dónde pasarás la eternidad? Solo hay dos posibilidades, al cielo si crees en Jesús, o al infierno si no crees en Él. Dios te bendiga.